También se relaciona la rotura del himen con el sangrado de las mujeres en la primera vez que se realiza el coito. Pero puede suceder que se rompa el himen y no se sangre. Al desprenderse esta membrana, puede haber unas gotitas de sangre que, mezcladas con los fluidos vaginales, no sean apreciadas a simple vista.
También existe otra idea falsa muy extendida entre la gente joven que relaciona el primer coito con el dolor. Si una mujer conoce su cuerpo y tiene la información sexual necesaria, sabe que su vagina se dilata y lubrica con la excitación. Si desea realizar un coito y su cuerpo está preparado, no tiene por qué doler. En ocasiones se va muy rápido, sin caricias previas, o se intenta el coito sólo cuando el hombre tiene la erección y entonces sí puede doler.
El dolor es un aviso de que algo no funciona correctamente. Deberíamos habar sobre ello y no forzar la situación. Como se aprende a besar, también hay que aprender y darse tiempo para saber qué se desea, cuándo y cómo. Si hay miedo a un embarazo o a ser descubiertos o cualquier otra preocupación, debemos hablarlo antes para que las cosas vayan más allá de lo que realmente deseamos hacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario